Adela Zamudio, pedagoga y poeta.

“ELEGÍA”

La noche es el escudo que abarca su mirada,
la tierra que rodea desde el riesgo a la tumba.

Ya amanece en la posada del acantilado donde cuelga un farol
y un letrero que gime en las tormentas infernales de invierno.

ZAMUDIO, Adela (1)
Adela Zamudio Rivero

Aquí vibra el dominio de la espada, mano que empuña su destino
libre y que atraviesa el territorio de la dignidad.
Yo prometo la tierra de los sueños,
lejana de las leyes de los hombres que ahora contemplamos.
Voz inerte, viento, nostalgia.
No te apresarán los perros convocados que persiguen
el olor de una muerte fugitiva,
ni cederán el hambre, los pies siempre cansados,
la persistencia del dolor.
Yo sé que este horizonte púrpura consigue,
como fuego y presagio,
el rastro insoportable de la cólera, la luz de la esperanza.

 

Adela Zamudio Rivero fue una destacada poeta, narradora y pedagoga boliviana, de formación autodidacta, escribió cuentos, novelas, teatro, ensayos periodísticos. Su legado más distintivo lo constituye su sagaz mirada de mujer en un medio intelectual dominado por los hombres, en la conservadora sociedad boliviana de mediados del siglo diecinueve y comienzos del veinte. En Bolivia, se estableció el día de la mujer en su honor.

“OMNIA”

Aquello fue verdad, su búsqueda…
no un ávido alargar la mano
ni la tela, sutil, de araña que se adhiere rompiéndose
en el rostro al atraparte, así,
sino dulces segmentos de una naranja:
son tus cosas es la felicidad que te protege.
¿Se olvidarán?
¿Serán inútiles, contradictorias,
sin embargo, mueven los pies rítmicamente acumulándose?
¿Se dejarán tocar por la luz clara?
Tú me preguntas por qué escribo y a ti todas las cosas te protegen.

En la ciudad de Cochabamba, Bolivia, llegó a este mundo el 11 de octubre de 1854, Paz Juana Plácida Adela Rafaela Zamudio, más tarde, Adela Zamudio. Fueron sus padres, el ingeniero de minas Adolfo Zamudio y Modesta Cesárea Rivero. La niñez de Adela transcurrió apaciblemente junto a sus hermanos, Mauro, Alicia, Augusto y Máximo; ya en ese tiempo, la futura poeta mostraba una visible inteligencia y una desmedida curiosidad por cuanto le rodeaba. Llegada la adolescencia, publica su primer poema de tono romántico, nombrado… “Dos rosas” firmado bajo el seudónimo de Soledad. Más adelante, con la aparición del periódico citadino El Heraldo de Cochabamba divulga sus textos con perceptible frecuencia, logrando difusión y reconocimiento en el país.

“PROGRESO”

Hubo un tiempo de amor contemplativo en que el saber,
muy poco positivo,
confundiendo la tierra con los cielos,
ensalzaba las vírgenes modelos.
Y en que inspirándoles horror profundo
la realidad prosaica de este mundo,
las muchachas de quince primaveras
se arrobaban en místicas quimeras.
Pero desde que el hombre sabio y fuerte,
compadecido de su incierta suerte,
discute con profundos pareceres
la educación moral de las mujeres;
Desde que ha definido su destino,
no señalándole más que un camino,
y ni virtud ni utilidad concilia
sin la maternidad en la familia;

Ya saben ellas desde muy temprano
que amar un ideal es sueño vano,
que su único negocio es buscar novio
y quedar solterona el peor oprobio.
Ninguna ha de quedar chasqueada
hoy día por elegir
-como antes sucedía-
que hoy ocupa el lugar de la inocencia
la prematura luz de la experiencia.
Hoy del amor, preciso es no hacer caso,
porque el amor es pobre y pide plazo,
y por salir cuanto antes del apuro
se acepta lo más próximo y seguro,
De modo que todo hombre hoy al casarse
podrá con la certeza consolarse de que
-a no serlo suya-
siempre fuera su adorada mitad de otro cualquiera.

A pesar de la publicación de su poema inicial “DOS ROSAS”, Adela Zamudio debió esperar dos décadas para la edición de su ópera prima titulada, Ensayos poéticos la cual mereció el elogio unánime de críticos y lectores. Esto le propició ganar en seguridad y confianza, junto a un tenaz proceso de formación cultural y literaria autodidacta.

“QUO VADIS”

Sola, en el ancho páramo del mundo,
sola con mi dolor, en su confín,
con estupor profundo miro alzarse un celeste resplandor:
Es El! Aparición deslumbradora
de blanca y dulce faz,
que avanza, con la diestra protectora
en actitud de bendición y paz.
Inclino ante El mi rostro dolorido.
Temblando de ternura y de temor,
exclamo con acento conmovido:
– A dónde vas, Señor?
– La Roma en que tus mártires supieron
en horribles suplicios perecer,
es hoy lo que los Césares quisieron:
emporio de elegancia y de placer.
Allí está Pedro.
El pescador que un día predicó
la pobreza y la humildad,
cubierto de lujosa pedrería
ostenta su poder y majestad.
Feroz imitador de los paganos,
el Santo Inquisidor
ha quemado en tu nombre a sus hermanos…

Adónde vas, Señor?
Allá en tus templos donde el culto impera,
¿qué hay en el fondo? O lucro o vanidad.
¡Cuán pocos son los que con
fe sincera te adoran en espíritu y verdad!
El mundo con tu sangre redimido,
veinte siglos después de tu pasión,
es hoy más infeliz, más pervertido,
más pagano que en el tiempo de Nerón.
Ante el altar de la Deidad impura,
huérfana de ideal,
la juventud contra el amor del alma se conjura,
proclamando el placer como virtud.
Las antiguas barbaries que subsisten,
sólo cambian de nombre con la edad;
la esclavitud y aun el tormento
existen y es mentira grosera la igualdad.
¡Siempre en la lucha oprimidos y opresores!
De un lado, la fortuna y el poder;
del otro, la miseria y sus horrores;
Y todo iniquidad… Hoy como ayer.

Hoy como ayer, los pueblos de la tierra
se arman para el asalto y la traición,
y alza triunfante el monstruo de la guerra
su bandera de espanto y confusión.
Ciega, fatal, la humanidad se abisma
en los antros del vicio y del error.
Y duda, horrorizada de sí misma… Adónde vas, Señor?

Estudiosos de su vida y obra, le atribuyen un único y frustado noviazgo a sus veinte años. Tras esta experiencia, Adela decidió permanecer sola y velar por su familia el resto de su vida. No obstante, se dedicó a la pedagogía, fue precursora de la enseñanza laica en La Paz, capital de Bolivia; asimismo fundó la primera institución de artes plásticas para mujeres y posteriormente otra, para niños residentes en la periferia. También, desarrolló una significativa labor en pro de la emancipación intelectual y social de la mujer.

“CUANDO ESTÉS CON UNA MUJER”

Cuando estés con una mujer.

ADelaZ
Adela Zamudio, poeta boliviana-

Hazle el amor, no solo tengas sexo.
Dile que la amas, que estás loco por ella.
No solo la beses y entres de lleno.
Besa su cuerpo entero, recorriendo sus rincones.
Reconoce con tus labios lo que la ropa no deja ver.
Desea con todas tus fuerzas el poderla poseer.
Se amable y atento antes de hacerlo.
Para que así no haya remordimiento.
Se dulce y tierno para que casi esté completo.
Pero sobre todo ámala profundamente,
porque amar es respetar,
Y el respetar, comprender el porqué de las cosas,
el porqué de su entrega, pues es solo su amor de verdad.

Como le comentamos con anterioridad, la obra poética de la boliviana Adela Zamudio es una defensa a la emancipación social e intelectual de la mujer; rebeldía unida a un alto sentido cristiano.

“NACER HOMBRE”

Cuánto trabajo ella pasa por corregir la torpeza de su esposo,
y en la casa, (permitidme que me asombre)
tan inepto como fatuo,
sigue él siendo la cabeza,
porque es hombre.
Si algunos versos escribe
-¿de alguno esos versos son que ella sólo los suscribe?;
(permitidme que me asombre)
Si ese alguno no es poeta ¿por qué tal suposición?
-porque es hombre.
Una mujer superior en elecciones no vota,
y vota el pillo peor;
(permitidme que me asombre)
con sólo saber firmar puede votar un idiota,
porque es hombre.
Él se abate y bebe o juega en un revés de la suerte;
ella sufre, lucha y ruega;
ella se llama ¿ser débil?,
y él se apellida ¿ser fuerte? porque es hombre.
Ella debe perdonar si su esposo le es infiel;
mas, él se puede vengar; (permitidme que me asombre)
en un caso semejante hasta puede matar él,
porque es hombre.
¡oh, mortal!
¡oh mortal privilegiado,
que de perfecto y cabal, gozas seguro renombre!
para ello ¿qué te ha bastado?
Nacer hombre.

La escritora Adela Zamudio fue coronada en 1926 por el entonces presidente de Bolivia,
Hernando Siles Reyes como la más elevada exponente de la cultura de ese país.
El rector de la Universidad Mayor de San Simón, Félix del Granado afirmó en esa ocasión:

“Pueblo, honra y ama al poeta; ámalo porque con sus manos desgarradas,
heridas por los espinos del camino, recoge la dorada espiga y amasa el pan; porque, con sus pies sangrantes, desciende a las profundas cisternas en pos del agua con que escancia el ánfora; ámalo porque así sacia tu hambre de belleza y apacigua tu sed de ideal”.

“ESPACIO I”

Llegas de cualquier sitio y, elegido al azar,
sin mapas, sin señales,
el otro lado esconde la sorpresa feliz y azul.
Entonces permanece la ruptura intacta.
Entonces fuera o dentro impide su difusión.
El viaje trae un orden en cadena,
un movimiento ansioso que repite su dispersa memoria:
ya nadie nos indica que el error desconocido
o su secreto sirva robado y oprimido, tiempo arenoso que se va.
Todo va a ser abandonado.

La poeta, narradora y pedagoga boliviana Adela Zamudio, quien dejó de existir físicamente a los setenta y tres años de edad en la localidad de Cochabamba, en Bolivia el dos de junio de 1928 por complicaciones de una enfermedad pulmonar. Cada 11 de octubre, fecha de su nacimiento, en Bolivia se celebra el día de la mujer. EN elAleida Zamudio en el cementerio de la localidad de Cochabamba, se puede leer su epitafio, que dice:

“Vuelo a morar en ignorada estrella libre ya del suplicio de la vida, allá os espero; hasta seguir mi huella lloradme ausente, pero no perdida”.

3 comentarios en “Adela Zamudio, pedagoga y poeta.

  1. Hola, me llamo Virginia Ayllón, soy feminista, escritora boliviana y estudiosa de la obra de Adela Zamudio. He leído con atención su texto pero tiene varios errores que lamentablemente se difunden por la web. Los poema “Elegía”, “Omnia”, “Cuando estés con una mujer” y “Espacio I” no son de Adela Zamudio, (no están en ninguno de sus libros publicados en vida, el publicado póstumamente o incluso de inéditos que encontré en mis investigaciones). Una rápida búsqueda de esos poemas en el google indica sus verdaderos autores. Por favor corrijan el sitio porque en lugar de hacer un homenaje a Zamudio, la están haciendo plagiaria de versos que ella no escribió. Gracias y saludos.

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