Generación del 27 española. Esposos poetas. (Primera parte)

Los poetas españoles Concha Méndez y Manuel Altolaguirre se destacaron por realizar una fecunda actividad literaria, también sobresalen como editores e impresores. La situación política y social imperante en la España de entonces, sucesos de la Guerra Civil y sus consecuencias, los llevó a un inevitable exilio. En los lugares donde residieron, continuaron con sus proyectos literarios. 

“Ni me entiendo ni me entienden…” de Concha Méndez.

Ni me entiendo ni me entienden;

ni me sirve alma ni sangre;

lo que veo con mis ojos

no lo quiero para nadie.

Todo es extraño a mí misma,

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Concha Méndez

hasta la luz, hasta el aire,

porque ni acierto a mirarla;

ni sé cómo respirarle.

Y si miro hacia la sombra

donde la luz se deshace,

temo también deshacerme

y entre la sombra quedarme

confundida para siempre

en ese misterio grande.

Al ver por donde huyes… de Manuel Altolaguirre.

Al ver por donde huyes

dichoso cambiaría

las sendas interiores de tu alma

por la de alegres campos.

Que si tu fuga fuera

sobre verdes caminos

o sobre las espumas

Manuel
Manuel Altolaguirre

y te vieran mis ojos,

seguirte yo sabría.

No hacia dentro de ti.

donde te internas,

que al querer perseguirte

me doy contra los muros de tu cuerpo.

No hacia dentro de ti,

porque no estemos:

tú, pálida, escondida;

yo, como ante una puerta

ante tu pecho frío.

Concha Méndez y Manuel Altolaguirre tuvieron una intensa labor literaria durante los doce años que compartieron sus vidas. En este período establecieron su residencia en ciudades como: Londres, París, La Habana, y Ciudad de México. Sitios donde dejaron su huella como poetas e impresores. 

Ancho es el mar; él ha de separamos…”de Concha Méndez.

Ancho es el mar; él ha de separamos;

quedarán nuestras almas enlazadas.

Como un último retrato, en nuestros ojos

impresas lucirán nuestras miradas.

El barco en que he de ir está en el puerto;

a éste seguirá otro en que tú vayas.

Te esperarán mis brazos, no se en dónde…

tal vez en algún puerto… en una playa..!

“Cerrando los ojos” de Manuel Altolaguirre

Huyo del mal que me enoja

buscando el bien que me falta.

Más que las penas que tengo

me duelen las esperanzas.

Tempestades de deseos

contra los muros del alba

rompen sus olas. Me ciegan

los tumultos que levantan.

Nido en el mar. Cuna a flote.

La flor que lucha en el agua

me sostiene mar adentro

y mar afuera me lanza.

Cierro los ojos y miro

el tiempo interior que canta.

ConchayManuel
Concha Méndez y Manuel Altolaguirre

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