“ETERNIDAD”
Quien a sí encadenare una alegría
malogrará la vida halada.
Pero quien la alegría besare en su aleteo
Vive, en el alba de la eternidad.
El poeta, pintor y grabador anglosajón William Blake, nos donara una singular obra, que se distingue por vincular la lírica con la pintura.
”LAS BODAS DEL CIELO Y EL INFIERNO”. FRAGMENTOS.
Si las puertas de la percepción se depurasen,
Todo aparecería a los hombres como realmente es: infinito.
Pues el hombre se ha encerrado en sí mismo, para ver
todas las cosas a través de las estrechas rendijas de su caverna.
William Blake nació el 28 de noviembre de 1757 dentro de una familia de clase media residente en la ciudad de Londres, Inglaterra. La mayor parte de su vida transcurrió allí, donde recibió una educación fundamentalmente autodidacta y dedicada a la lectura. Desde muy temprana edad tuvo visiones de figuras angelicales, que fueron motivo de inspiración de su lírica y su obra pictórica. Su primera colección de poemas vio la luz en el año 1783.
“UNA IMAGEN DIVINA”
La crueldad tiene corazón humano

y la envidia humano rostro;
el terror reviste divina forma humana
y el secreto lleva ropas humanas.
Las ropas humanas son de hierro forjado,
la forma humana es fragua llameante,
el rostro humano es caldera sellada
y el corazón humano, su gola hambrienta.
“EL PASTOR”
¡Qué dulce es la dulce fortuna del Pastor!
Deambula desde el alba hasta el atardecer;
debe seguir a su rebaño el día entero,
y su lengua se embeberá con alabanzas.
Pues oye el inocente llamado del borrego,
y escucha la tierna respuesta de la oveja;
vigila mientras permanecen en calma
pues saben cuándo está próximo su Pastor.
La obra lírica del inglés William Blake va a acompañada de sus propias ilustraciones. Como dato prescindible, fue su esposa quien le asistió y cooperó en la impresión de estos poemas ilustrados que admiramos en la actualidad.
“ALEGRÍA”
No poseo nombre:
pero nací hace dos días.”

¿Cómo te llamaré?
“Soy feliz.
Me llamo alegría.”
¡que el dulce júbilo sea contigo!
¡bonita alegría!
Dulce alegría, de apenas dos días,
Te llamo dulce alegría:
Así tú sonríes,
Mientras yo canto.
¡Que el dulce júbilo sea contigo!
William Blake es considerado uno de los innovadores, dentro de la lírica anglosajona que avizoró y exhortó sobre los peligros, en pleno siglo XVIII, de la destrucción de la naturaleza y la enajenación del hombre. Dentro de toda su obra se encuentran sus llamados “Libros Proféticos” donde Blake, con una perspectiva clara y visionaria nos anticipa sobre hechos o situaciones sobre la naturaleza y la sociedad.
El árbol que mueve algunos a lágrimas de felicidad,
en la mirada de otros, no es más que un objeto verde
que se interpone en el camino.
Algunas personas ven la naturaleza como algo ridículo y deforme,
pero para ellos no dirijo mi discurso;
y aun algunos pocos, no ven en la naturaleza nada en especial.
Pero para los ojos de la persona de imaginación,
la naturaleza es imaginación misma.
Así como un hombre es, ve.
Así como el ojo es formado, así es como sus potencias quedan establecidas.
El contenido de la poesía y obra pictórica de Blake, ha sido descrita como irreverente, enigmática y de fe natural. En Blake hubo una combinación de profecía, enajenación y una inteligencia estética y crítica.
“AUGURIOS DE INOCENCIA”
Para ver el mundo en un grano de arena,
Y el cielo en una flor silvestre,
Abarca el infinito en la palma de tu mano
y la eternidad en una hora.
Aquel que se liga a una alegría
hace esfumar el fluir de la vida;
Aquel que besa la joya cuando esta cruza su camino
vive en el amanecer de la eternidad.
En la época en que vivió el inglés William Blake, siglos XVII y XVIII, su obra artística no gozó de mucho éxito, no obstante, su trabajo ha sido objeto de disimiles estudios, que acuñan su peculiaridad de relacionar poesía y grabados; razón que lo ubica como el más importante creador que ha producido Gran Bretaña. Este singular artista, dejó de existir en la ciudad que le vio nacer, Londres, el 12 de agosto del año 1827 a la edad de 70 años. Más tarde se erigió un monumento dedicado a él y a su esposa.
“RESUMEN HUMANO”
No existiría la Piedad
si no hiciéramos pobre a alguien;
Y no haría falta la Misericordia
si todos fuesen tan dichosos como nosotros.
Y el miedo recíproco trae paz,
Hasta que el amor egoísta se incrementa:

Entonces la crueldad arma su trampa
y esparce sus cebos con cautela.
Se instala con santos temores,
Y riega con lágrimas la tierra;
Entonces debajo de sus pies
echa raíces la humildad.
Rápido extiende sobre su cabeza
sombras lúgubres de misterio;
Y la oruga y la mosca
se nutren de tal misterio.
Luego crece el fruto del Engaño,
Rubicundo y dulce al paladar;
Y el cuervo su nido instala
en el ramaje más tupido.
Los dioses de la tierra y el mar
escrutaron la naturaleza para hallar tal árbol;
Pero la búsqueda fue toda en vano:
Crece uno en cada Cerebro Humano.
“La imaginación no es un estado: es la existencia humana en sí misma”. William Blake.